Grandes Emprendedores

viernes, setiembre 15, 2006

En el sillón (Michael DELL)


¿Cuál es tu definición de "emprendedor"?
Es alguien con una idea nueva o diferente que se arriesga y trabaja duro para hacerla funcionar.

¿Quién es tu icono empresarial ideal y por qué?
Sam Walton, quien tomó un negocio y lo perfeccionó con logística y estructura de costos; y lo llevó a niveles jamás imaginados por nadie. Y Henry Ford. Diseñó un nuevo sistema comercial y creó una industria o, por lo menos, la revolucionó.

¿Cómo mantienes vivo tu espíritu emprendedor?
Siempre hay una nueva frontera para nosotros. Siempre existe un nuevo desafío, trátese de una nueva línea de productos, un nuevo cliente, un nuevo servicio o un acontecimiento importante nuevo.

¿Cuál fue tu sueño entonces y cuál es ahora?
Mi plan [al empezar] era vender sistemas de cómputo fabricados sobre pedido, directamente a los usuarios finales. Reconozco que en eso había una excelente oportunidad por la ineficiencia del sistema indirecto.

[El sueño actual] no es radicalmente distinto. Sólo que ahora vamos a ser el número uno; de hecho, lo somos. Así que, en esencia, es vender sistemas de cómputo fabricados sobre pedido directamente a los usuarios finales, ofrecer el mejor valor, el mejor servicio, la mejor experiencia que podamos a nuestros clientes.


¿Cuál es tu legado?
Bueno, entre mis planes no está que me recuerden pronto. Tengo 36 años. Pero espero que piensen: este hombre levantó una empresa que creó un valor tremendo para sus clientes, sus empleados y sus accionistas. Y quizá: este hombre ayudó a la gente a percatarse del poder de la informática y de Internet. Y por lo último, algo que probablemente sabe sólo un pequeño número de personas: este hombre fue un excelente padre y un magnífico marido.

"Si vas a empezar un negocio, debes de estar dispuesto a cometer muchos errores", señala Dell. "Y entre más pronto los cometas o no los cometas una y otra vez, estarás en una mejor posición." Al mirar en retrospectiva la historia de su compañía, Dell dice que uno de sus grandes errores ocurrió en los noventa, cuando decidió vender en forma indirecta. "Se estaba maquinando una gran consolidación de la industria, aunque para las normas actuales era bastante pequeña, y le creímos a algunos de los críticos que decían que Dell no podría crecer más allá de cierto tamaño si no se expandía trascendiendo el nicho directo."

Así que la compañía, bajo su liderazgo, siguió el consejo de los críticos. Dell denomina a esa época un "espantoso revés", no sólo malo en términos de resultados sino también de confusión para los clientes y empleados. ¿Su consejo? "Si tienes la estrategia adecuada, apégate a ésta."