Diego Muñoz Nájar (Entrevista) - AQP
(Por fin encontré alguien de AREQUIPA, aunque no esoty seguro de que sea un EMPRENDEDOR pero sus ideas me parecen más que interesantes. ¿ Un arequipeño digno de admirar y seguir su ejemplo?, espero que si.)
Pongámonos el país al hombro
A Diego Muñoz Nájar le duele la pobreza. Le indigna la indiferencia. Este hombre ama Arequipa y dice que luchará mientras viva por la descentralización. Tiene 36 años y es el actual gerente, encargado de seguir la tradición de su anís que ya cumplió 152 años de historia.
A Diego Muñoz Nájar le duele la pobreza. Le indigna la indiferencia. Este hombre ama Arequipa y dice que luchará mientras viva por la descentralización. Tiene 36 años y es el actual gerente, encargado de seguir la tradición de su anís que ya cumplió 152 años de historia.
No recuerda cuándo fue la primera vez que probó anís, pero sí conserva una foto en la que hace el ademán de estar bebiendo una de sus clásicas botellas. Tenía 4 años. Hoy, 32 años después, es el gerente general de su empresa familiar. Diego Muñoz Nájar es un hombre sereno, habla pausado y se parece al anís que fabrica. No hay que apurarse con él. Esta mañana hace frío en Arequipa, pero él camina caluroso mostrando su fábrica. Es el calor del orgullo. Es tan limpia que uno podría mirarse en el suelo, es tan ordenada que cada espacio recuerda a un banco exitoso, es tan familiar el trato entre gerente y obreros que más parece una casa de amigos. Los hombres que vigilan el embotellamiento, que etiquetan, que chequean una y otra vez el proceso, miran a Diego y sonríen como padres. Él aclara el secreto familiar. Lo primero: alejar a los parientes de los cargos ejecutivos y pensar solo en profesionales. Lo segundo: tratar a los empleados con respeto y ser solidarios. Lo dice este muchacho que abandonó su puesto ejecutivo en un banco poderoso para encargarse del patrimonio familiar con entusiasmo.
¿Cuál es el secreto para sobrevivir tanto tiempo?
Normalmente las empresas familiares fracasan en la segunda generación.Yo soy la quinta generación y en el caso de mi familia tenemos un secreto y es el que recomiendan los expertos: soy el único miembro que tiene injerencia directa en la empresa. Nadie más se mete, el resto de la familia que tiene participación son los miembros del directorio y luego se tiene la junta general. Ese secreto lo mantenemos a lo largo de los años.
Me han sorprendido el baño y los comedores de los empleados, parecen los de un gerente...Son exactamente iguales y ese trato es un valor familiar. La idea es que el empleado es un ser humano que merece respeto. Así nos han criado. Lo importante es que nuestros colaboradores se sientan bien tratados. A mí se me hace difícil pensar que alguien puede tener éxito si trata mal a quienes trabajan para él. El activo más valioso de toda empresa es su personal, si uno trata con cariño y respeto la retribución está garantizada.
Me han sorprendido el baño y los comedores de los empleados, parecen los de un gerente...Son exactamente iguales y ese trato es un valor familiar. La idea es que el empleado es un ser humano que merece respeto. Así nos han criado. Lo importante es que nuestros colaboradores se sientan bien tratados. A mí se me hace difícil pensar que alguien puede tener éxito si trata mal a quienes trabajan para él. El activo más valioso de toda empresa es su personal, si uno trata con cariño y respeto la retribución está garantizada.
¿Es difícil hacer empresa en el Perú?
Cada vez menos, en nuestro caso tengo que confesar que es complicado por un asunto que golpea a muchos empresarios del Perú y es que no recibimos apoyo del Estado en el tema de la informalidad. Hay mucha piratería y en el alcohol el asunto es grave. Nos falsifican el producto y no recibimos apoyo para las operaciones. Nosotros solventamos todo, buscamos a los jueces y fiscales para que comiencen a trabajar. Es el colmo.
¿La falsificación es la piedra en el zapato?
De todas maneras y por eso hemos tomado medidas. La forma de la botella no ha cambiado, pero sí hemos introducido ciertas características a la etiqueta y la tapa. La medallita que viene a ser el logotipo de la empresa está impresa en un material especial, es un insumo que no se produce en el Perú y no se puede falsificar. Y como son pocas las empresas que utilizan este insumo es fácil hacer un rastreo de quiénes son las personas que están comprando este material. La tapa, tiene en bajo relieve el logotipo con un color personalizado. El capuchón con sistema abre fácil es más complicado falsificar. Y así hacemos mejoras...
¿Cuánto es tu producción anual?
Este año debemos vender unas 20 mil cajas.
¿Y los piratas con cuánto malogran el negocio?
La antigua administración pensaba que la relación era 5 a 1, por cada botella de anís Nájar, cinco falsificadas. Hoy queremos revertir la situación aunque el Estado se siga haciendo la vista gorda. Yo he visitado a todas las autoridades en Arequipa, a todos, y muy pocos se salvan. Solo la fiscal Bertha De Amat ha mostrado interés.
¿Desde cuándo tienen el problema de la falsificación?
Desde hace veinte años. En nuestro presupuesto tenemos un rubro que se llama: lucha contra la falsificación. Es un gasto que hacemos todos los meses porque si no los falsificadores nos comen vivos. Eso me parece terrible y por eso hemos estado en peligro de cerrar. Creo que logramos sobrevivir gracias a la austeridad en los gastos y por la calidad de nuestro producto, sin esta tradición estaríamos quebrados. Hoy también tenemos otro plan estratégico: mejorar la cobertura que ya lo hemos hecho en Arequipa y Lima. Ya estamos presentes en todos los supermercados y la idea es llegar a la mayor cantidad posible de hoteles, restaurantes y negocios minoristas. El siguiente paso será producir pisco.
¿Se llamará pisco Nájar?
No, el nombre es un secreto. En las épocas buenas de la empresa hicimos ron, whisky, vodka, licor de cacao, de café. Quiero regresar a eso.
El pisco tiene buen mercado...Es el negocio del futuro, pero no lo podemos hacer aquí por un tema de contaminación aromática. El anís tiene un olor muy fuerte, y si destilamos el pisco y lo envasamos acá, probablemente el pisco salga con olor a anís. Nuestra idea es comprar tierra, sembrar uva y en la zona donde tengamos las tierras y poner una bodega exclusivas de pisco. Si algo bueno ha hecho el Estado en el mercado de licores es propiciar el consumo del pisco como un producto de bandera. En Colombia tienes el aguardiente que se consume más que la cerveza y todos los colombianos tienen el aguardiente en el cerebro; eso tiene que pasar con el pisco. La idea es que los peruanos nos acostumbremos a él. ¿Para qué tomamos ron o vodka? Mejor tomemos pisco.
El anís es un licor que tiene un aroma penetrante, no pasa desapercibido. ¿Crees que tu familia es así de fuerte?Somos una familia fuerte que ha enfrentado varios contratiempos a lo largo de su existencia y eso ha forjado el carácter de sus miembros. Sufrimos la expropiación de Velasco: mi familia tenía más de 30 mil hectáreas en Puno dedicadas al negocio ganadero y éramos uno de los principales productores de lana de la industria textil; teníamos animales con una genética envidiable, ganadores de concursos internacionales. Todo eso desapareció. Fue un golpe muy duro, pero logramos recuperarnos y salir adelante...
El pisco tiene buen mercado...Es el negocio del futuro, pero no lo podemos hacer aquí por un tema de contaminación aromática. El anís tiene un olor muy fuerte, y si destilamos el pisco y lo envasamos acá, probablemente el pisco salga con olor a anís. Nuestra idea es comprar tierra, sembrar uva y en la zona donde tengamos las tierras y poner una bodega exclusivas de pisco. Si algo bueno ha hecho el Estado en el mercado de licores es propiciar el consumo del pisco como un producto de bandera. En Colombia tienes el aguardiente que se consume más que la cerveza y todos los colombianos tienen el aguardiente en el cerebro; eso tiene que pasar con el pisco. La idea es que los peruanos nos acostumbremos a él. ¿Para qué tomamos ron o vodka? Mejor tomemos pisco.
El anís es un licor que tiene un aroma penetrante, no pasa desapercibido. ¿Crees que tu familia es así de fuerte?Somos una familia fuerte que ha enfrentado varios contratiempos a lo largo de su existencia y eso ha forjado el carácter de sus miembros. Sufrimos la expropiación de Velasco: mi familia tenía más de 30 mil hectáreas en Puno dedicadas al negocio ganadero y éramos uno de los principales productores de lana de la industria textil; teníamos animales con una genética envidiable, ganadores de concursos internacionales. Todo eso desapareció. Fue un golpe muy duro, pero logramos recuperarnos y salir adelante...
¿Regresarían a la ganadería?
Queremos regresar. Curiosamente quien dirigía ese negocio era mi papá. Yo no recuerdo, pero tengo fotos en la hacienda de Puno, con los animales, con esa mística que tiene la familia. En la hacienda había posta médica, colegios, todos los obreros tenían su vivienda, eran tratados a cuerpo de rey. A mi papá lo marcó tanto la expropiación que nunca más quiso regresar a Puno.
¿Quedó resentido con Velasco?
No solo mi familia sino gran parte del empresariado peruano. Yo puedo asegurar una visión de Puno sin velasquismo y te diría que la pobreza sería mínima. Hoy vemos la situación: Humala arrasó con los votos justamente por la pobreza. Se entregó negocios que eran manejados técnicamente a gente que no tenía preparación y esa gente perdió la soga y la cabra.
¿De no haber pasado por Velasco el Perú sería otro?
Eso pienso. Fue una barbaridad y con Humala hemos estado a punto de regresar a eso, gracias a Dios tenemos otro presidente. Hoy lo que se tiene que hacer es generar proyectos que desarrollen no solo las grandes ciudades en el sur, sino las zonas rurales. Sierra Exportadora me parece un gran proyecto y con el apoyo del Estado y de entidades especializadas se puede maximizar las fortalezas que tenemos en el sur.
El campesino sigue tan pobre y maltratado como antes y después de Velasco...Hay demasiado maltrato y en este punto creo que los peruanos somos poco solidarios. Lo que falta en el Perú es solidaridad con los que menos tienen, nuestro país cambiaría mucho si las empresas tuvieran mayor responsabilidad social con su entorno.
Algunos empresarios te dirían que su contribución social está en el pago de los impuestos. Expertos te dirían que si no tienes un mínimo de responsabilidad la empresa deja de existir.
Este año nos visitó el Dalai Lama y cuando tuvo una reunión con los empresarios dijo, entre otras cosas, que debían aprender a ser compasivos con la gente que no tiene dinero.Estoy totalmente de acuerdo, no entiendo por qué los empresarios se afanan en tener tanta ganancia cuando la gente que los rodea tienen tan poco. Ingresar a tu oficina en un Mercedes Benz cuando la gente que trabaja para ti apenas tiene para comer me parece una falta de respeto. Yo no podría dormir bien, pero imagino que hay empresarios que hace tiempo perdieron la conciencia. Al sector empresarial nos falta un acto de contrición.
El campesino sigue tan pobre y maltratado como antes y después de Velasco...Hay demasiado maltrato y en este punto creo que los peruanos somos poco solidarios. Lo que falta en el Perú es solidaridad con los que menos tienen, nuestro país cambiaría mucho si las empresas tuvieran mayor responsabilidad social con su entorno.
Algunos empresarios te dirían que su contribución social está en el pago de los impuestos. Expertos te dirían que si no tienes un mínimo de responsabilidad la empresa deja de existir.
Este año nos visitó el Dalai Lama y cuando tuvo una reunión con los empresarios dijo, entre otras cosas, que debían aprender a ser compasivos con la gente que no tiene dinero.Estoy totalmente de acuerdo, no entiendo por qué los empresarios se afanan en tener tanta ganancia cuando la gente que los rodea tienen tan poco. Ingresar a tu oficina en un Mercedes Benz cuando la gente que trabaja para ti apenas tiene para comer me parece una falta de respeto. Yo no podría dormir bien, pero imagino que hay empresarios que hace tiempo perdieron la conciencia. Al sector empresarial nos falta un acto de contrición.
¿Cuántas empresas han formado una fundación para ayudar a los necesitados?
Muy pocas. Ojalá que los logros macroeconómicos del gobierno de Toledo se mantengan en el gobierno de García cuyo objetivo principal debería ser trasladar el bienestar a la población de menos recursos. La situación de los pobres nos tiene que doler a todos, yo soy padre de dos niños de 7 y 6 años y cada vez que me encuentro con un niño que a las nueve de la noche me pide limosna pienso en mis hijos que tienen la misma edad y se me parte el alma. Mi hijo está durmiendo, ya se bañó y ya comió; este niño no ha tenido nada. Tenemos que ponernos el país al hombro. Nos tiene que indignar la pobreza, debemos dejar de ser tan pasivos.
Hoy jura Alan García como presidente. ¿Si te escuchara diez minutos, qué le dirías?
Que empiece por la niñez. Mientras más gente educada exista la aspiración como país será mejor. Le pediría que su gobierno sea solidario, que trate de llevar bienestar a los pobres para darles esperanza.
¿Y qué le falta al Perú?
¿Y qué le falta al Perú?
Emprendedores. Hay muchos recurseros; faltan emprededores. Gente que sueñe con empresas a largo plazo. Nos hace faltar soñar. Somos de cachuelos y recurseos, pero eso ya no necesitamos. Requerimos empresas que den trabajo a tres mil personas. Gastón Acurio es un excelente ejemplo.
¿En diez años dónde estarás?
Del cuero salen las correas y conforme crezca daré más trabajo. Quiero trabajar por Arequipa y no pienso trasladarme a Lima. Yo lucho contra el centralismo. Estoy seguro de que si mi padre viviera me diría que sea prudente, que maneje el negocio con amor, con cariño y eso me parece importante. La dedicación que uno le pone a las cosas. Solo con pasión se triunfa y mi gran objetivo es despegar. Tenemos buena salud financiera, pero queremos crecer más. Mi sueño es que en diez años esta empresa facture diez millones de dólares y que el anís Nájar sea conocido a nivel mundial.
En diez años volveremos a conversar.
En diez años volveremos a conversar.
Espero que en menos, de verdad.


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